
El viernes Skeu deleitó unas fresas con crema. El sabor agridulce la hizo sonreir, combinado con un toque de dulzura. Ese día volvió a percatarse de sus sensaciones. Por fin había podido dormir, y desde la nadrugada al despertar repentinamente, con cierto asombro, se había decidido a dormir una hora más; aunque eso significara llegar algunos minutos tarde a clase...fa-bu-lo-so. Despertó traquila, y quiso dejar a un lado los molestos tacones de toooda la semana, sacando sus relucientes zapatos blancos de piso que tanto disfruta, y los combinó con ropa cómoda para todo el día. Salió corriendo de casa, no tanto por prisa, sino por la simple alegría de correr, sentía cada brinco retumbando en su...