miércoles, 15 de agosto de 2007

Relato de una vida cotidiana

| |

Hoy amanecí un poco enferma, el frío afecta mi sistema respiratorio, más aún si no como a la hora que se supone debo comer, (lo cual puede pasar en cualquier ser humano pues no se respeta la tan requerida homeostasis).
Bueno yo no soy la excepción, así que heme aquí, frente a mi computadora, tratando de escribir algunas cuantas líneas, pues me he quedado en el “encierro mental”, durante estos preciados momentos.
Hoy fue un día bastante agitado, lo cual me conmociona, pues la semana pasada el rumbo, era el cotidiano de la vida, lo cual en un momento dado llegaba a ser tedioso... hoy sin embargo la situación han sido diferente, me he levantado temprano (después de desvelarme gustosamente), me he arreglado e iniciado mi marcha hacia la pista de universitaria. Me gusta correr porque es como la vida: tiene un principio, un intermedio y un final.
Cuando recién inicio mi marcha, me gusta voltear a mis lados, para poder reconocer a la gente que corre o camina a mi lado, por lo general es la misma de siempre, indudablemente comienzas a relacionarte con esas personas; aunque no implique una comunicación verbal directa, y eso es disfrutable.
Cuando llego al intermedio, siento como mi meta se va ampliando, es aquella parte donde no te puedes regresar, porque irías en sentido contrario, y ¿para que detenerte? Si puedes llegar al final. Siendo esta la parte que más me gusta de la pista, esta parte es una parte descampada, donde el aire toca tu rostro de una manera insolente, sugestiva, y en donde puedo sentir un confortamiento en mi cuerpo: la meta está cerca… pero aún hay más…como expresará Nicholas Humprey “…pero no es sólo eso, no es eso ‘todo’ lo que es, no es ‘nada más’ que eso”…
Creo que esto es, en parte, a lo que me refiero con perseguir tus sueños, con aquello de seguir adelante en busca dé. Indudablemente te encontrarás en el mundo, y él te encontrará a ti, pero en ese proceso, creo que encuentras la vida misma… y eso es algo tremendamente maravilloso.
Y también considero que esto es algo que uno va descubriendo cotidianamente, en una simple caminata, como cuando corres, como cuando lloras, como cuando ríes, cuando respiras, cuando te enojas, cuando te deprimes… cuando simplemente comprendes que vives, y no sobrevives… y entonces los enigmas surgirán en la vida de cada cual, así como cada cual, tratará de resolver dichos enigmas, otra cosa grandiosa!!!

Después decidí incursionarme en el mundo propio de mi edad, aprovechando mi último día de ocio. Así que después de una amena charla entre hamburguesas y risas amistosas, decidí caminar por las calles de la ciudad, lo cual me fascina, no importa que vaya sola, al contrario para despejar las ideas es bueno caminar, sobre todo si vas entre la gente, observándola, y el aire toca tu cara; llegando a ti un cierto olor, característico de la ciudad, olor que solo puede percibir, alguien que de verdad ame este hermoso lugar.
Entonces la llovizna comenzó, cuando llueve, las ideas parecen dispersarse aún más, pero en lugar de sentirte rendida, te sientes aliviada, y recobras tu fuerza, como si la lluvia limpiara tu ser... caminar bajo la lluvia también es muy reconfortante para mi.
Y hoy pude volver a respirar ese agradable olor, ver a la gente caminar como si tuviera que correr apresudaramente para alcanzar su vida, y la ves y entonces es cuando te puedes preguntar acerca de la vida de esas personas, de la vida en general, y al final de cuentas de tu propia vida...
Después de esa larga caminata, me incursioné en intercambios culturales y de idioma como todos los días, para después poder abordar mi camión de regreso a casa, de lo cual puedes también sacar una excursión agradable de la ciudad. A mi gusta viajar del lado de la ventanilla, siempre me gusta ir viendo por ella, me gusta soñar cuando voy en el camión, y luego entonces, pues, me encanta viajar, no solo por la experiencia de conocer otra ciudad, sino por el simple hecho de viajar.
Hoy es uno de esos días en que siento que solo me quedan una cuantas horas de vida, y eso en lugar de entristecerme me alegra, no porque quiera morir, sino porque vivo intensamente cada momento, cada instante de mi vida...

Sof & Skeu

2 Encierros de otros:

Ir arriba
Carlos dijo...

...me encanta la forma en que has disfrutado tu día.
Verlo de esa manera, cuasi lejana o poética hasta asusta.
Por qué será que cuando enfermamos o no podemos salir lo vemos tan espléndido sin que nada nos moleste?

Caminar bajo la ténue lluvia...mmm woow, me encantaba hacerlo...

Saludos.

Oskar dijo...

Excelente narracion, esta ciudad da para muchas historias asi... saludos

SALUDOS

SALUDOS
SOF

Acerca de mí

Mi foto
Porque todos tenemos encierros en nosotros mismos...con un bello matiz por alcanzar...

Seguidores

 
 

Diseñado por: Compartidísimo
Con imágenes de: Scrappingmar©

 
Ir Arriba