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domingo, 10 de enero de 2010

TIEMPO DE...

| | 2 Encierros de otros


Porque las cosas cambian...

Este año inició sin promesas, sin felicitaciones falsas, solo estuvieron quienes debían estar, tal vez en realidad no hubo nadie. Un tanto extraño quizás, porque se inició terminando una larga agonía.
El año comienza con un duelo, doloroso, claro nunca nadie dice que tan doloroso puede ser algo, realmente es subjetivo. De manera muy personal puedo decir que duele considerablemente en este día, en otros se calma un poco y trato tan solo de respirar.
Sé perfectamente que el mundo no se acaba, ni estalla una guerra mundial, ni se destruye la economía de mi país por mis vivencias, pero si sé que se destruyen mis sueños, mis planes y lo que yo creía tener en mi vida.
Dicen que cuando una persona se va otra entra en tu vida. Realmente yo no deseo que entre nadie más en mi vida, al menos no en este momento. No me interesa creer en nadie, no me interesa ya seguir esperando, porque espere por muchos años y muy poco obtuve. Quiero permitirme llorar, recordar y dejar morir a suaves cuotas todo este sentimiento, al cual prefiero no poner nombre, porque entre las lágrimas y la zozobra, realmente no sé que estoy sintiendo. Solo sé que me quema por dentro, que me invade la melancolía y que mis ideas tardan en estructurarse.
Tampoco sé como reestructurar lo más sencillo, como el colocar las almohadas de la cama, como cambiar los cuadros, como preparar el desayuno y decidir a donde salir a tomar el café. Todo se terminó y todo cambió.
Ya no soy una pequeña, ya no quiero correr a las faldas de mi madre, ni salir corriendo a buscar a mi vieja amiga. Si bien cada quien en este año que pasó hizo su vida, se casaron, se fueron, iniciaron relaciones y compromisos… ¿quién soy yo para sacudir esa felicidad?, finalmente, creo yo, si yo no he podido encontrar paz será por cuestiones muy particulares, pero eso no significa que los logros de las personas que yo amo no sean significativos para mi.
No…esta vez tengo que aprender a ser fuerte…y cuando mis dedos intentan escribir esto flaquean como flaquean mis piernas, el aire se entrecorta y las lágrimas se asoman por mis ojos, nublando la visión en mi vieja máquina. “¡Malditas lágrimas!”- exclamo…. Y tan solo dejo por algunos segundos de escribir. Pues si bien, con el tiempo he aprendido a encontrarme sola…a observar estas cuatro paredes y amarlas como parte de mi vida.
Creo que lo único que me reconforta es que por primera vez después de aquel verano de 2004, me estoy permitiendo sentir… y fluir.
Podría decir así mismo, que tal vez algún día, solo tal vez, encuentre a alguien que quiera caminar junto a mí por aquellas calles calurosas, mientras tanto dejaré esta inútil búsqueda y deseo de que se enamoren de mí.
Cansada de las lágrimas detenidas en las comisuras de las mejillas, de las promesas que jamás se cumplen, y de la fantasía de aquella niña que persigue el globo azul.
Cansada de creer en los sueños de los otros, cansada de las mentiras que una y otra vez se repiten…me he decidido a cambiar las cosas por hoy, considerando el tiempo…
Tiempo de cantar, de bailar y viajar.
Tiempo de uñas largas, cabellos alborotados y maquillaje incontrolable.
Tiempo de reinventarme.
Tiempo de madurar.

Ahora sí… bienvenido 2010.





Sof & Skeu
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miércoles, 7 de octubre de 2009

EN AGOSTO

| | 0 Encierros de otros


El cielo y el mar continuaron jugueteando en aquellos días de agosto, cuando la lluvia caía por la ciudad continuamente. Era sublime caminar entre esa hermosa ciudad colonial, sus pisos antiguos con pequeñas y grandes gotas de agua, sus árboles que bailaban al sonido del viento y el espléndido olor de la tierra húmeda.

Sus vacaciones se convertían en una larga espera para reunirse los primeros días, pues ella siempre salía a veranear con sus padres y Él se dedicaba arduamente a practicar fútbol con el sentido de matar el tiempo, que se hacía tortuoso cada día que se levantaba sin ella, sin respirar su aroma y escuchar su risa.

Sé que fueron varios veranos de los que disfrutaron, de los que caminaron bajo la lluvia y se carcajearon bajo los chorros de agua sobre sus espaldas. Fueron varios veranos que pasaron en los que se disfrutaron, se descubrieron y se maravillaron ante el mundo. Pero todas las historias de amor al cabo de los años se desgastan…el último verano cambió: no hubo veraneo, no hubo espera…no hubo amor.

Las carcajadas se convirtieron en lágrimas persistentes y las palabras de amor fueron reclamos de desamor. El jugueteo entre la lluvia fueron empujones y gritos tortuosos. Nadie sabía nada, solamente ellos sabían como se destruían, y como en tercera dimensión, con miedo sus mentes se preguntaban que pasaba, mientras su corazón lastimado confundido se aferraba.

Pasó un año más de dolor…hasta que un día ambos despertaron, se dieron cuenta de cuanto se amaban…y se percataron de que era momento de separarse. Llegaron al mismo lugar de siempre, más temprano que de costumbre, fumaron un cigarrillo, vieron sus rostros cambiados…los años habían pasado, el amor seguía solo que se había transformado.

Tantas historias dentro de ellos, tantos momentos, tantas promesas, tantas ilusiones…pero lo inevitable siempre sucede. Se miraron sus rostros cansados, se tomaron de las manos y con lágrimas en los ojos expresaron su amor…no había necesidad de otra cosa…ambos se soltaron, se dieron media vuelta y caminaron en rumbos contrarios…


Sof & Skeu

Siempre Juntos
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sábado, 14 de marzo de 2009

LABERINTOS

| | 3 Encierros de otros



Había olvidado como se sentía el amor, hace tiempo que se había plantado la idea de algo barato y alígero. Tal vez los años le habían mostrado ese tipo de sentimiento, y tal vez ahora nadie podía entender su dolor.

Y es que habían pasado en tan pocos años tantas vidas, que ahora no sabían bien quien era. De caminar un día alegremente por tierras cálidas, había pasado a caminar tambaleantemente en calles frías y oscuras. No sabía bien como había llegado hasta ahí.

En muchas ocasiones se preguntaba que había hecho mal, y que hacía mal ahora, pero la respuesta solo era un eco de mentiras y pasiones mal jugadas. Era un laberinto peligroso del cual ahora no podía salir, y eso, aunque parecía asustarle le causaba cierto bienestar…eso había aprendido.

Laberintos…en eso había convertido su vida. Eran trozos de sangre, de carne, de ilusiones muertas y sueños aniquilados. Eso ya lo había advertido algún día una sabia persona, pero también había preferido no escuchar y seguir caminando. Creía que aún podía con toda su inteligencia mal elaborada, salir por sí misma de él.

Cual equivocada había estado la pobre, ahora a un grado de la locura imploraba ayuda…pero la voz se había ido, las fuerzas se habían esfumado, las imágenes eran confusas y la realidad se encontraba tan distorsionada que no era capaz de deslumbrar si alguien contestaba las señas que ella mandaba.

Creía que no tenía escapatoria, creía todo perdido y olvidado. Y después de esos años olvidados de vida, por tan solo unos instantes se había sentido enamorada. Como cuando caminaba entre la tierra cálida. Pero tan lejos estaba de conseguir estar al lado de esa persona, que solo se había refugiado un poco más en su laberinto.

Tremendo laberinto que se encontraba a la vista de todos y nadie lo veía. Era una maestra del engaño y del disfraz, eso lo había aprendido muy bien después de permanecer por años en el encierro y la falsedad. Pobre, un día había salido de una jaula de oro porque la habían echado y solo encontró otra jaula más de la cual con golpes e insultos había tenido también que salir.

No sabía que hacer con todo eso. Los recuerdos eran tan nítidos, tan confusos con su mundo actual. El silencio la quemaba por dentro y tal vez nadie conocía su historia tanto como el cielo. Me parece ese era el único testigo de las lágrimas derramadas y los gritos internos que a todas las noches desde hace mucho tiempo había tenido que vivir. Malditos fantasmas que todos los días la visitaban.

Pobre, ahora solo caminaba como tantas otras veces, con una linda sonrisa, un bello vestido rojo que enmarcaba seguridad, altas zapatillas de altura y un tierno y cálido saludo para la humanidad.

Falso…todo era tan falso…pero ella seguía siendo una buena actriz y una estupenda hipócrita. Tenía que continuar aunque solo el cielo y ella supieran del impresionante laberinto obscuro en donde su Yo se encontraba. Esa era su realidad…una realidad alterna para no volver a respirar.

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domingo, 8 de febrero de 2009

TE IMAGINO

| | 1 Encierros de otros



A veces frente al espejo te imagino junto a mi,
imagino tu pequeño rostro junto al mío,
tus bellos ojos, y el color del alma que le fuesen dados.
Imagino tu aliento en mí oído, soplando en silencio…tibio
Como la tibieza de tus pequeñas manos en mis senos.
Imagino que sonríes, que me miras, que me pides…
Me pides el amor perdido, el amor guardado en ti y para ti.
Imagino tu piel tan tierna, imagino tu figura, imagino el olor de tu delicado cuerpo.
Imagino…imagino tenerte entre mis delgados brazos…
Para entonces no voltear nuevamente hacia aquel pasado.
Imagino que eres una verdad inconfundible.
Imagino que eres una presencia infinita, insoluble y pulcra,
Hermosa presencia que no se destruirá.
A veces…muchas veces te imagino…
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lunes, 19 de mayo de 2008

TRES DÍAS

| | 4 Encierros de otros

Para el pequeño Paulo (Mayo de 2004) y a su madre que tanto lo ama y recuerda

Las gotas de lluvia golpeaban su cabeza que se enfriaba como se enfriaba cada parte de su ser. Sentada en aquella acera, veía la gente correr, gente que la ignoraba, absortos por la protección requerida. Ella ya no necesitaba de eso, ella ya no se protegía, la razón era simple: ya no tenía una razón por la cual vivir.

Cierto: sobrevivía. Comía y defecaba como cualquier otro, inclusive hasta reía, como si su vida le causara gracia. Máscaras, máscaras de enojo, de fantasía, de orgullo, de vanidad, un poquito de maquillaje por aquí, y por allá, un bonito vestido, y unos lindo tacones, quien sospecharía?

Pero esa madrugada como en las tres anteriores, el fuerte viento la había hecho abandonar el hogar y salir a recorrer las calles de la ciudad como en su adolescencia. Sentía la jugarreta del destino, la vida daba vueltas, y estaba en el mismo lugar cuando se percato de que volvía a sentir, ese mismo dolor de años atrás, no lo había olvidado, no había querido olvidar...hasta aquella noche.

No necesitaba una razón en especial, sólo quería hacerlo, era su momento, la vida seguía pasando, y de repente se veía descubierta entre la gente, ignorada, como sombra, como ausente: No existía. Un cuerpo humano más en el mundo se sabía, con el alma perdida en la noche en que perdió las esperanzas, la noche en que perdió su máxime ilusión, la noche en que perdió a su pequeño hijo...
Aún lo veía en su mente, aún podía sentirlo, aún creía que lo olía. Aún soñaba por las noches que despertando de aquella vieja sala de hospital, lo tendría entre sus brazos. Aún creía que podría llegar ese día, pero entonces despertaba y volvía a ser la misma mujer fría que había decidido ser desde aquel día. Le había quedado lo material, una profesión "prometedora" y el recuerdo de un amor...le había quedado el frío en el cuerpo y el dolor en el alma, como esa noche de viento y llovizna...

Tres días sin dormir, tres días de recuerdos, tres días de lágrimas, tres días de deseo, tres días de perdón... por una vida que tuvo y se fue...
Tres días más y tenía que seguir...


Sof & Skeu

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SALUDOS

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SOF

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Porque todos tenemos encierros en nosotros mismos...con un bello matiz por alcanzar...

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